Una gran opción para proteger las ventanas

Bueno amigos,  parece que el verano va tocando a su fin y mañana ya entramos en septiembre.
Aunque las temperaturas no perdonan, y seguimos agradeciendo ese airecillo tan majo que nos entra por las ventanas.
Nuestros mininos también lo agradecen, por el airecillo y por el cotilleo propio de su especie; es su Discovery Channel y su serie televisiva favorita. Para los gatos que no tienen acceso al exterior, es realmente un regalo. Y como ellos se merecen todo, qué mejor que proteger esas ventanas para que puedan mirar tranquilamente por ellas.
Claro, que aquí llega la pregunta: ¿cuál es el mejor sistema para protegerlas?

Aunque en el mercado hay varios sistemas, hoy quiero hablaros de uno que se ha convertido en mi favorito: las redes de Proyecto Noa.
Se trata de un proyecto desarrollado por una gran amante de los mininos, además de una persona maravillosa, que ha estado maquinando opciones durante mucho tiempo, hasta llegar a su producto final.
Las redes que fabrican (de forma artesanal, por cierto) son desmontables, y se quitan y ponen en cuestión de segundos, literalmente. Esto evita posibles problemas con la comunidad de vecinos, que nos llevemos medio muro con el taladro, o que la ventana quede bloqueada si necesitamos utilizarla.

Y sobre el precio, sólo os diré que es la red más económica que he encontrado en el mercado.
La forma de pedirla es muy fácil: hablamos por correo con nuestros compañeros de Proyecto Noa, tomamos la medida de la ventana y las tenemos en muy pocos días en nuestra casa.

El año pasado puse mosquiteras especiales, con una tela más resistente, pero al ser enrrollables, no protegen de caídas si mis mininos están jugando y se tiran en plancha sobre el mirador que tienen junto a la ventana (como suelen hacer normalmente).
Me aseguraron que no se pueden abrir, pero cuando ves a tu gato enganchado por una pata de la tela, y con medio cuerpo fuera, te das cuenta que cualquier cosa que esté fijada por los laterales, se puede quitar.
Ahora en verano, por la noche, dejo la hoja de la ventana a la que no tienen acceso, abierta, con la red y la mosquitera, y podemos dormir todos tranquilamente.
Os dejo aquí una foto para que veáis a Mojito acaparando ventana, mientras la pobre Nala espera su turno. Ahí le tenemos todo el día...


Encargué primero una, para probar, y ahora voy directamente a por la segunda.  
Os animo sinceramente a que hagáis lo mismo si no tenéis protección en las ventanas y no sois diestros con el taladro.
Una petición: por maravillosa y perfecta que sea una red, por favor, no dejéis a vuestros gatos sin vigilancia. 

Gracias Marga Noa por este proyecto que has iniciado, por pensar en la seguridad de nuestros gatos ante todo y por cómo les cuidas. 
Os dejo su contacto:
Facebook: Proyecto Noa 
Email: marganoa@gmail.com 
Móvil: 670 697 379 

Namaste

Cristina

Lectura recomendada: "Un gato callejero llamado Bob"

Hace mucho que tenía en mente leer este libro, pero por un motivo u otro, nunca llegaba a hacerlo... hasta hoy.
El libro (como los mejores que tengo) cayó este fin de semana en mis manos de la forma más tonta. 
Anoche comencé a leerlo, y no he sido capaz de dejarlo hasta que esta tarde he pasado la última página.

Un gato callejero llamado Bob narra la historia real de James Bowen, un músico callejero de Londres que intenta salir de su adicción a la heroína. Una noche, al regresar a su apartamento, aparece un pelirrojo felino magullado en el portal. 
A partir de ahí, comienza un relato fascinante, de amistad y salvación, en la que dos seres perdidos, callejeros, sin recursos, se unen para salir adelante y formar una verdadera familia.
Como dice uno de mis pasajes favoritos del libro:
"Bob y yo nos aferramos el uno al otro como dos supervivientes agarrados a un bote salvavidas en el mar".
(Agradecemos de antemano al autor y la editorial por permitirnos reproducir esta frase)

Lejos de ser dramática, es una historia divertida, de amor y respeto profundo, en la que una persona es capaz de reconocer en el gato que tiene ante él a un maestro.
Mientras James va curando las heridas en el cuerpo de Bob y le va alimentando, Bob cura años de destrucción y drogas, dando a su compañero humano un motivo para realmente vivir.
James busca un medio de subsistencia para alimentar a su nuevo compañero, pelea por encontrar las libras que necesita y no tiene para comprar vacunas y medicinas. Y, en ese camino, recupera las ganas de hacer algo con su vida, de darle un sentido.
A través de sus páginas, puedes ver literalmente las calles de Londres, sentir el frío que ambos pasan camino al autobús, la desesperación cuando Bob se pierde o enferma, incluso puedes verle sentado en la funda de la guitarra mirando el mundo.
 
Y bueno, para otros errantes que andamos por este planeta, nos hace ver cómo un "simple gato", hace que un humano quiera echar raíces en un sitio, y transforma con el tiempo, un piso en un auténtico hogar. Efectivamente, no podría haber topado con este libro en otro momento. 
Nos llega directamente al corazón y nos muestra como estos seres maravillosos se presentan ante nosotros como pequeños guías peludos, que no necesitan hablar porque con su mirada y, si queremos realmente escucharles, lo dicen todo. 

James Bowen describe en un momento a Bob como un "embaucador". Así es este libro, pura magia felina.


Namaste


Cristina


Un gato callejero llamado Bob. James Bowen, 2012 Editorial La esfera de los libros.




Canguros para nuestros mininos

Aunque no lo parezca por este tiempo tan fantástico que tenemos, ha llegado el verano, tiempo de vacaciones.
Muchos ya hemos planeado qué haremos, y tenemos la suerte de poder llevar con nosotros a nuestros compañeros felinos, pero otros muchos no disponen de un sitio seguro al que llevarlos, o bien salen fuera.

Lo ideal es contar con alguien que venga a casa a cuidarles, un familiar, un amigo.
Aunque, ¿todos contamos con una persona que esté dispuesta?
Si éste no es el caso, aquí os dejo con tres grandes recomendaciones:

1. Kitty-Sitters, un servicio prestado por los voluntarios de La Gatoteca de Madrid.  
El servicio se ha diseñado con visitas diarias de media hora en las que se hace un cudiado básico del minino, más todo lo que el humano solicite dentro de ese tiempo (jugar con ellos, darles mimos, medicinas...). 
La frecuencia de las visitas dependerá de cada humano, con un coste de visita individual de 10€, siempre que está a media hora en transporte público desde La Gatoteca (sino, se cobra un pequeño plus por el tiempo que se invierte en ir hasta el domicilio).
Previamente, se realiza una entrevista con el voluntario -del que tendrás copia del DNI- y se firma un contrato junto con una ficha específica de nuestro minino: qué le gusta, sus costumbres... Llevan un diario para informa al humano e incluso pueden enviarnos información y fotos por Whatsapp.
¿La mejor parte? Un pequeño porcentaje de lo que se facture va a parar a la asociación, así que ayudamos a dos gatos por el precio de uno, ¿no es perfecto? 
Os dejo aquí el enlace para que podáis encontrar toda la información: Kitty-Sitters.


2. Canguro de mascotas (el nombre lo dice todo), también en Madrid, recomendado por nuestras compañeras de Protección Felina. 
Además de mininos, cuidan todo tipo de compañeros peludos, con plumas o escamas, incluso a los que tienen hojas y raíces!
Es un servicio que llevan dos personas amantes de los animales y con amplia experiencia; nos lo ofrecen no sólo en período vacacional, sino también días sueltos, algo que ayuda bastante cuando te surge algún imprevisto y vas a estar un par de días fuera. 
Aquí tenéis el enlace a la página de Facebook: Canguro de mascotas.


Espero que os sirva de ayuda; si tenéis algún otro contacto, encantada de recibir la información.
Namaste.
Cristina
 

Una gran noticia

Parece increíble, pero por fin el Gobierno estudia una ley contra la venta de animales en tiendas de mascotas.
De momento, sólo afecta a la venta de perros y gatos, aunque es el comienzo.
Os dejo un extacto de la noticia que publica hoy el diario El Mundo, donde dice que queda prohibído que se les incluya "en espectáculos públicos o actividades publicitarias que les causen angustia, dolor o sufrimiento, o utilizarlos de forma ambulante como reclamo" (fuente: El Mundo)

Aquí os dejo el enlace.

Quiero pensar que un día las leyes protegerán a todos los animales, incluidos nuestros queridos toros, ante cualquier tipo de maltrato, vejación o abandono.

Avanzamos en el camino.

Namaste

Cristina

Gatificación en estado puro

Y ya que estamos con el "enriquecimiento ambiental", os dejo con un vídeo que desde luego voy a copiar!





Namaste 

Cristina

Esto es un rascador y lo demás...

Y yo que pensaba que teníamos un buen rascador en casa...




Namaste

Cristina

Un post de pienso (luego existo)

(antes de leer este post: reflejo aquí sólo mi opinión y experiencia personal, sin ningún interés en las marcas mencionadas, más allá del interés por la salud de mis gatos)

El pasillo de "comida para mascotas" del hipermercado...  Ese gran pasillo con carteles de "tu mascota sabe qué es lo mejor", "el mejor sabor del mercado".
No sé qué me horroriza más, si la palabra "mascota" o leer el contenido de los productos. 

Quería compartir con vosotros hoy  mi experiencia con la comida de nuestros mininos. Debo decir primero que, por suerte, los productores de comida animal han dado un salto en los últimos años en la calidad de sus productos, aunque queda un camino por recorrer.

Todos sabemos que existen piensos de gama alta y media, premium, super premium...
Bueno, yo la clasifico en cuatro:

- comida "¿por qué no te la comes tú?"
- comida "si no hay otra cosa"
- comida "estoy bastante bien"
- comida "para animales"

1. Empecemos por la primera categoría con una sencilla pregunta: ¿has visto algún felino comiendo arroz o pasta? Yo aún no, claro que es posible que en la Sabana africana no se cultiven mucho.
Si leemos el contenido de estas latas o sacos de piensos, nos encontramos con una interesante cantidad de ceniza (¿la de los braseros de toda la vida?), en torno a un 4% de carnes y subproductos animales (qué miedito), arroz o cebada, sustancias minerales, colorantes, aditivos... y mucha materia grasa.
Ummm, super apetecible, sobre todo porque te planteas que en torno al 80% del pack no es comida per se.
El precio de este tipo de comida es el más bajo del mercado, aunque debemos plantearnos que derivará en gastos mayores, cuando al pobre minín le falle el hígado, riñones o similar por comida baja en nutrientes y muy rica en grasa.
Son las que llenan los pasillos del supermercado y obviamente, a nuestro gato le encanta, ya se han encargado de darle un montón de aditivos. 

2. También en el supermercado encontramos el segundo grupo "si no hay otra cosa"; si te has quedado sin comida o bien el bolsillo no ayuda, encontramos aquí una opción decente, aunque no recomendable para alargarlo en el tiempo.
Al leer la composición de las latas, seguimos encontrando ese temido 4% de productos animales (con suerte a veces otro 4% de bien pescado, verdura o cereales). Incluyen bastantes vitaminas, pero volvemos a lo mismo: incluidas de una forma artificial, con un porcentaje de grasa palpable nada más abrir la bolsa. La comida debe ser lo suficientemente sana y nutritiva para no necesitar tanto añadido.
Puede ser una buena opción si nuestra economía no soporta una alimentación tipo premium, y poder intercalarla con otro pienso mejor.  Si sólo toman estas latas o piensos, es más que probable que se resienta su aparato digestivo.
En este sentido, parece que la gente de Purina va mejorando, y desde aquí les animamos a que sigan por este camino e incluyan menos aditivos en sus comidas en pos de una carne de calidad.

3. El tercer grupo incluye comida que, si bien contiene arroz o cereales en cantidades a veces superior a las deseadas, son de muy buena calidad, como las latas o piensos de Royal Canin, Hills, Iams y similar.
El origen de los ingredientes y su tratamiento está más controlado, aunque la cantidad de grasas es bastante elevada.
Es una opción buena y, aunque económicamente superior a la del supermercado, sí nos ofrece calidad a un precio asequible. 

4. Y llegamos a lo que viene siendo "comida para animales"
¿Un ejemplo de composición? 46% de pollo o 49% de atún. Bueno, ¡esto es otra cosa!
Hablo de latas y piensos de casas como Taste of the Wild, Almo Nature, Forza, Go!... y otras similares que garantizan que contienen ingredientes naturales y muchos de ellos, sin gluten.
Efectivamente, son las más caras, pero a la larga, hablamos de "nutrición", de la calidad de vida de nuestros compañeros. Y si no podemos permitírnosla, algo comprensible, podemos mezclarla con una opción 3.

Lo ideal por supuesto sería una dieta a base de carne natural, aunque no siempre podemos. Si tenéis tiempo os animo a visitar la página de Facebook de la Dieta BARF, que se basa en principios naturales, siguiendo los alimentos que un gato comería en su estado natural.

Amigos: los felinos son carnívoros, no omnívoros. Si un pienso lleva un pequeña proporción de cereales o arroz, es asumible, pero un 4% de materia proteica, no es aceptable.

Y os dejo con una cita del gran Hipócrates para que penséis: "Somos lo que comemos".

Namaste

Cristina